Qué gran privilegio es poder ofrecerles por quinto año consecutivo la Conferencia Internacional “Salvemos a la Familia”.
Al ver a nuestra nación y a toda América Latina cada vez más sensible al tema del fortalecimiento de la familia, agradecemos a Dios nos permita colaborar con un grano de arena en esta gran tarea.
Es el deseo de nuestro corazón ver a la familia unida y cada vez más cimentada en la Palabra de Dios, sólo de este modo tendremos ciudades fuertes y países prósperos.
Los invitamos a ser parte de la historia, poniendo a la familia como el eje del gran cambio que beneficiará a las siguientes generaciones.