El poblado de Temacapulín, en el estado de Jalisco, México, era un pueblo católico, conservador, tradicionalista, tranquilo, que pasaba su vida como miles de poblados rurales, entre la apasible vida del campo y las dificultades de la sobrevivencia.
Los registros del poblado datan del siglo VI d.c.; favorecidos por la naturaleza, cuenta con aguas termales que son deleite para habitantes y visitantes; cuentan con una iglesia de más de 2 siglos de vida construida en cantera rosa y la cual es muy visitada por creyentes católicos.
Aunque la mayoría de sus hombres jóvenes han tenido que migrar por falta oprotunidades en su tierra natal, todos los años regresan a su pueblo para visitar familia, celebrar fiestas y cuidar sus casas.
Desafortunadamente el gobierno federal y estatal decidieron hacer una represa, denominada El Zapotillo, desde entonces, hace 5 años, los pobladores han visto modificada si vida ante la amenaza de perder su patrimonio, su raíz, sus bienes culturales, lo que los ha mantenido en resistencia contra la construcción de la represas y con las autoridades, quienes haciendo uso de mentiras y la impunidad que les otorga el sistema judicial y político mexicano, hacen oídos sordos a las demandas de los tres poblados Acasico, Palmarejo y Temacapulín que serán inundados de construirse la represa.
En octubre de 2010 se realizó en este poblado mágico y cálido, el Tercer Encuentro Mundial de Afectados por Represas y sus Aliados, el video da cuenta de algunos aspectos de lo sucedido y del drama de los pobladores frente a la amenaza de la construcción de la represa