Pinícula casera, como la gaseosa, de la Media vista desde dentro. Un lujo múltiple: gente, participantes, organización... y hasta el tiempo, que parecía que iba a ser malo, fue perfecto para correr.
Los de la BRIPAC, un espectáculo. Hice unos cuantos kilómetros con ellos y disfruté casi como si estuviera corriendo.
Termino con el tópico -en este caso cierto- de que, desde el primero hasta el último (y quizás con más razón éste) son unos "monstruos".
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