Cada año, son cientos los jóvenes que se suman a este proyecto, de los más grandes e importantes que tiene la Juventud UDI.
Durante una semana, la misión es ayudar a quienes lo pasan mal, a los que sufre, llevando alegría, y por sobre todo, trabajo en terreno.
Este año tocó el turno de las comunas de Linares y Longaví, donde 150 jóvenes, divididos en nueve comunidades rurales, realizaron los Trabajos de Invierno, ayudando en la reconstrucción principalmente de zonas afectadas por el terremoto.
Fue una semana en donde hubo frío, lluvia y nieve, pero en donde el compromiso, la alegría y el entusiasmo fueron más grandes.
Éste es el trabajo de la UDI, en terreno, con las “patas embarradas”.