El documental muestra cómo el impacto del ser humano está condicionando la evolución reciente y el futuro de los ibones del Pirineo aragonés y recoge el resultado de las investigaciones que desde hace ocho años desarrolla un grupo interdisciplinar de científicos de la Universidad de Zaragoza. Entre los factores de contaminación que están modificando el ecosistema natural de estos lagos destacan el importante volumen de desperdicios derivado de la presencia de turistas; la materia orgánica procedente de la ganadería de alta montaña; la suelta de peces y la presencia de metales pesados. El estudio advierte que si no se modifica la gestión de los ibones, los ecosistemas de los lagos están condenados a la desaparición y se transformarán en estanques, con peces introducidos, mientas que los habitantes naturales habrán desaparecido.