El 20 de octubre de 2011, en el Paraninfo de la Universidad de Oviedo, se celebró un concierto en torno a la figura de Leonard Cohen, con motivo de su visita a Asturias para recoger el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, concedido por la Fundación Príncipe de Asturias. Pero, en el fondo, el músico canadiense fue la excusa, el argumento ideal, para celebrar un concierto-homenaje a un grupo de antiguos alumnos del Campus del Milán de la Universidad de Oviedo, pues muchos han desarrollado sólidas y solventes carreras musicales. Aquellos alumnos fueron los protagonistas de ese tributo bautizado tan ingeniosamente por Mar Álvarez "First we take Milán", un homenaje con el que la Universidad de Oviedo expresó, en el lugar más emblemático de la institución académica asturiana, el reconocimiento público a su trabajo y trayectorias profesionales dentro del mundo de la cultura musical en España.

A continuación reproducimos el texto escrito por Mar Álvarez para la ocasión.

El Campus del Milán y la explosión musical de los noventa.
por Mar Álvarez

No se puede decir que todo comenzara en el Campus del Milán, pero es innegable que fue uno de los puntos de encuentro más habituales de los grupos de los noventa. Tampoco se puede decir, y estoy generalizando, que fuésemos demasiado a clase o que hoy todos estemos viviendo de la carrera que estudiamos; pero algunos vivimos no sólo “de” sino “para” aquello que empezamos a hacer, entre otros muchos sitios, en la cafeteria del Milán: Música.

Este era el lugar de encuentro entre, durante o después de las clases. Cobijados por los soportales que hoy enmarcan el servicio de publicaciones, montábamos bandas improvisadas, descubríamos nuevos grupos, cantábamos, intercambiábamos discos, libros… En aquel mundo aún sin internet ni redesDada la incertidumbre que se cierne en los últimos tiempos sobre la educación pública, éste puede ser un buen momento para reivindicar lo que en su día supuso la universidad pública para muchos de nosotros, y en concreto la coincidencia de las facultades de humanidades en un mismo campus. Aquel sitio era un lugar vivo, interesante, contestatario…y musical. Pues bien, la mayoría de los grupos de aquella vorágine de bandas y estilos musicales que fueron los años 90 en Asturias tenían al menos un miembro de la banda estudiando en el Milán. Cualquier enumeración siempre deja injustamente a alguien fuera, pero algunos ejemplos son Australian Blonde, Doctor Explosión, Eliminator Jr., Penélope Trip, Undershakers, Nosoträsh, Screamin´ pijas, Los Buges, La Ruta, Babylon chat, Manta Ray, Medication…, bandas de estilos dispares, muchas de ellas englobadas en lo que por aquel entonces ya se conocía fuera de la región como el “Xixón sound”, cuyo meeting point por excelencia fue la cafetería del campus del Milán.

Pero lo más interesante fue que la propia Universidad se hizo eco de aquel movimiento. Durante el curso 92/93 se celebró la I Semana Cultural del Campus del Humanidades (con Roberto Nicieza -Australian Blonde- como uno de los máximos responsables de la organización) y pudimos disfrutar de algunos de los grupos antes mencionados y algunos otros en los diversos conciertos que se celebraron en los sótanos del aulario y la cafetería. Pero no sólo vimos conciertos, también había mesas redondas, representaciones teatrales, música clásica, poesía…, aunque lo más laureado fue el acto de apertura con una cata de vino español en el aulario, eso se llenó. sociales, youtube o myspace, estar allí era la mejor forma de estar “conectado”.

Entre actuación y actuación, guitarras en mano, nos tumbábamos al solecillo a disfrutar de nuestra semana fantástica y dejarnos observar con algo de resquemor y envidia sana por los visitantes de otras facultades.

Al año siguiente, los conciertos de la semana cultural no pudieron celebrarse en los sótanos porque el volumen molestaba a los que estaban en clase (¿realmente había alguien en clase?), pero nosotros lo pasamos bien igualmente en torno al escenario que se montó en la parte trasera de lo que, por aquel entonces, eran los edificios nuevos. Y es más, aquel año la Universidad nos cedió uno de los locales del edificio de la cafetería para utilizarlo como local de ensayo…, y vaya si se utilizó!, incluso se llegaron a grabar maquetas en aquel espacio. Un lujo.

Ignoro cuántos exactamente de nosotros trabajamos hoy en algo relacionado con la carrera que estudiamos, pero me consta que muchos seguimos haciendo música. Por eso, y por aquellos años fundamentales en nuestras vidas, cuando hace unas semanas la universidad nos propuso reunirnos en torno a la figura de Leonard Cohen para reconocernos y agradecernos como antiguos alumnos de la Universidad de Oviedo nuestra labor posterior en el ámbito cultural de la música nacional, muchos hemos estado disponibles, encantados, y recíprocamente agradecidos. Algunos han declinado la invitación por cuestiones de agenda o de lejanía respecto a la figura del ganador del Premio Principe de Asturias de las Letras (no todos se identifican con este autor), pero, en general, a la mayoría nos ha parecido oportuno e importante contar de la forma que mejor sabemos hacerlo, cantando y tocando, una historia en la que apenas se ha reparado, la pequeña historia que narra cómo la convergencia de bandas en el Campus del Milán jugó un singular papel en aquellos primeros momentos de nuestras carreras musicales. La ocasión de contar aquellos años en el Milán homenajeando a un músico y escritor tan carismático como Mr. Cohen, referente para más de una y de dos generaciones, se nos antoja como la mejor guinda de aquella experiencia universitaria intensa, pintoresca y deslumbrante.

No sé si luego tomaremos Berlin, pero me consta que tomar el Milán fue para algunos de nosotros principio de muchas otras cosas importantes.

Mar Álvarez

Loading more stuff…

Hmm…it looks like things are taking a while to load. Try again?

Loading videos…