Dios creó a La Bestia.
Y la envió a la tierra como castigo.
La tiró por un precipicio.
La Bestia fundó su reino, con más bestias que cayeron de las nubes.
El hombre confió en La Bestia. Ella concedía sus deseos.
Dios lo supo y enfurecido la encerró y encerró también a su reino.
La Bestia, aún prisionera seguía concediendo los deseos de todo aquel que se le acercaba.
Dios lo supo y más enfurecido que antes prometió acabar con su más bella creación. Solo anotó una condición: almas fieles entrarán a mi reino.
La Bestia lo supo y con una estruendosa carcajada dijo: almas infieles están entrando al mío!

Más del proyecto en: cargocollective.com/nattan
About the project: cargocollective.com / nattan

Loading more stuff…

Hmm…it looks like things are taking a while to load. Try again?

Loading videos…