El arte de volar!!
Hace mucho tiempo elegí la escalada. Pero, desde ese momento supe, que elegir significa al mismo tiempo renunciar un poco.
Muchas veces, durante mi vida de montañera, he querido se marinero Echarme a la mar y navegar sin rumbo o con él.
He conocido marineros, he hablado con ellos con interés y pasión. Y si he tenido suerte, les he acompañado a su reino de olas y grandeza.
Marinos y montañeros, estamos hechos de la misma pasta. Impulsados por los mismos sueños y por los mismos deseos. Unos y otros, nos complacemos en el silencio y la soledad de los grandes espacios. Respondemos a la misma llamada de los elementos. Por naturaleza, gozamos venciendo obstáculos. Nuestro carácter, nos induce a buscar peligros, y sobre todo, aventuras.Buscando alimentar esta avidez de sentir y conocer. Esta pasión primitiva de vivir viviendo.
Soy privilegiada. Cuantas veces un marinero, en alta mar y con mal tiempo, cuando su barco juega a fondo la partida con el mar, no desearía ser un pájaro por un fugaz instante para poder contemplar juntos su barco y el mar.
Y aquí estoy yo, volando! El viento me vapulea como una marioneta, el mástil de donde pendo de un hilo chirria de contento y me siento ligera y diminuta! Toco el agua con la punta de los dedos y a manos llenas. Y Las olas salvajes y bravas me empapan la piel llenándome de sal y de vida.Que mágico es volar con el viento y el mar. Bailando y jugando sobre el inmenso océano.
Si existiera en este mundo la libertad verdadera se parecería mucho a esto.