La luz de un día de verano en Buenos Aires esta llena de colores. Los parques se vuelven oficinas donde todos somos presidentes de la compañía. Se comparten miradas y el clima es un circo de talentos. Al caer el sol, capital se viste de noche obscura y comienzan ahora los vuelos serios, las sombras resaltan las texturas de la gente y la luz se polariza. Se inicia un viaje a las profundidades del gozo. Y si le sumas una luna llena y la electrificas con una tormenta no te cuento lo que pasa pero la noche se extiende. Todos los colores de la vida, las texturas de un árbol, las sonrisas de un vuelo alto, al adentrarse la noche, se excitan. Al adentrases la luna se llenan. Las mareas suben a la superficie lo que se esconde en lo profundo, y al llenarse a tope el contenedor de nuestra vida, se desborda lo que sobra y se recicla el interior. Al comienzo el nuevo vacío nos parece extraño, ajeno, pero así es como se purifica lo profundo y enterrado.

Loading more stuff…

Hmm…it looks like things are taking a while to load. Try again?

Loading videos…