Introducción
Lanzar un servicio de video over-the-top (OTT) es la oportunidad perfecta para que los creadores de contenido y las empresas de medios de comunicación lleven más lejos su negocio mediante la siguiente generación de distribución de contenido. Empresas de todo tipo están recurriendo a la transmisión en dispositivos móviles, televisores inteligentes y la web, y ya no se trata solo de las ligas mayores como Netflix, Amazon, Disney y Hulu.
Cuando recurren a OTT, las marcas tienen que sortear un sinfín de opciones para poner en marcha su canal. El público está acostumbrado a la innegable calidad de sus plataformas de transmisión de entretenimiento favoritas. Si la experiencia de visualización que usted ofrece no es fiable, ni sencilla y no es accesible para los usuarios, el contenido al que ha dedicado tiempo y esfuerzo fracasará.
Transmitir de la manera correcta requiere de tiempo y de sopesar nuestros objetivos, tecnología y recursos, pero también es necesario satisfacer las expectativas de la audiencia moderna. Para lograrlo, algunos optan por crear una solución personalizada con agencias y desarrolladores autónomos.
Este proceso enseguida puede volverse complejo e insostenible, ya que los colaboradores externos, las plataformas y los aspectos técnicos inevitablemente restan tiempo a la creación de contenido y a la estrategia. En esta guía, lo orientaremos sobre las maneras de evaluar a su proveedor de OTT y sus herramientas, así como los costos asociados a la puesta en marcha de un canal. Exploraremos las formas de que sirva mejor a su equipo, a su empresa y, lo que es más importante, a su audiencia.